Teoría
Administrativa
Administración:
ciencia de la acción directriz
Una revolución
administrativa tras el fracaso de la globalización
Por: Jorge
Luis Melèndez Càrdenas
Introducción
Una de las áreas del saber más subestimadas
es la administración, reconocida como la ciencia de la acción directriz, pero
percibida como un simple recetario, que se sigue al pie de la letra y da lo que
se busca.
Esto lo definen la mayoría de tratadistas
del área de administración, hasta los más reconocidos estudiosos de esta área
del saber humano, como los más estudiados en casi todas las facultades de administración,
Harold Koontz y Cyril O’Donell, entre otros, que han formado a varias generaciones
y siendo parte de estas generaciones formadas, creo oportuno establecer mis
diferencias conceptuales.
La visión de recetario impone circunscribir
la administración en cinco etapas: planeación, organización, dirección o
staffing, ejecución y control, es decir una visión formal o lógica de este
proceso, pero, que cada vez se aleja más en la comprensión de la multiplicidad
compleja.
Si bien estas presentaciones formales son
útiles instrumentos, dejan de lado lo fundamental, y es el papel de la
administración como un proceso complejo, no lineal, que se percibe desde el nacimiento mismo de la humanidad como
elemento inherente al desarrollo de esta y sobre todo que es necesario tener
como norte algunos criterios fundamentales para garantizar que cada vez la vida humana sea más humana,
esto de por si sobrepasa las cinco etapas, y lleva a profundizar los fundamentos
epistemológicos de la administración, lo cual pretende ser parte de este libro.
Esto significa que la administración como
ciencia debe preparar a los seres humanos, en garantizar el desarrollo perpetuo
de la humanidad, a través de principios inherentes a la propia naturaleza, como
por ejemplo el aporte de Leibniz sobre el principio de la acción mínima y la
definición que se tenga sobre el ser humano y su relación con el creador, o el
aporte de uno de los más grandes pensadores de la presenta época, me refiero a
Lyndon H. LaRouche que ha revolucionado a las ciencias, pero, especialmente a la economía, convirtiéndola
de una ideología a una ciencia y segundo vinculando a la economía dentro del
dominio complejo que expresa la realidad, separándola de la visión
reduccionista, nominalista o aristotélica que expresa a modo de compartimentos
estancos, visiones esquemáticas de la realidad. Este problema de método lo
trataremos a lo largo de este trabajo. Desde el punto de vista del método,
Platón, Leibniz, Vernadsky, LaRouche y otros hablan el mismo idioma. No es
posible pensar en economía, dentro de un esquema lógico de mantener solo dos
variables, para pretender explicar un proceso único.
Precisamente en función a esta concepción
de punta en el conocimiento humano, se hace necesaria una revisión total de los
conceptos y procedimientos que se manejan en la administración.
Si no se hace eso, entraremos a una fase de
mayor desconexión con la realidad, por ejemplo ahora muchos de los
especialistas en administración hablan, dominados por la ideología dominante de
la globalización, de un librecambismo radical y una economía virtual, plasmada
hace mucho por ideólogos que se remontan desde la época de los “baby boomers”
como Herbert Marcuse, ideólogo dominante de los sesentas, con lo que se llamó
Esta rara mezcla dominante, ha generado el
concepto administrativo, que refiere, a que estamos ahora en la era de la
información, la tercera ola de Toffler, se habla de los activos de la
inteligencia, como si en los periodos anteriores hubieran sido los vinculados a
la edad de la brutalidad. Han dejado de lado, la historia humana, que desechan
comprender , como ha sido el proceso de desarrollo de la humanidad desde que el ser humano como único ser que
desarrolla la cognición y crea sus propios instrumentos de trabajo ha procedido
a mejorar de manera perpetua su medio y condición de vida, y que pueden
derivarse ciertos principios de validez universal, que han mediado este
proceso, de ahí lo importante en señalar los logros, en identificar como ha funcionado
y funciona este proceso creativo del ser humano para asimilar las condiciones
que le permitan seguir profundizando su desarrollo y capacidad de sobrevivir.
La idea es profundizar en todo este
proceso, que la mayor parte de los autores de administración pasan por alto,
sin entender que la comprensión de éste es vital para definir el papel exitoso
de un administrador, se vuelve necesario, antes que la humanidad entre a otra
etapa negra.
Es necesaria esa profundización, no porque
en términos prácticos las enseñanzas de administración dejen mucho que desear,
sino fundamentalmente, porque la visión de progreso de la economía física exige
de una comprensión total en las nuevas generaciones de administradores, que los
traiga a la realidad, muy alejada de la visión actual de rendir culto a las
leyes del mercado y el desarrollo lógico del proceso administrativo, esto se
tiene que dejar de lado ya. Es una revolución mental y conceptual.
Es
la hora del bienestar general, y la idea e este blog es empezar a debatir, o
dialogar, por nuevas ideas de un proceso que se inicia desde los mismos orígenes
del ser humano. Desde la historia no escrita de la raza humana
Casi
toda mi vida me he pasado cuestionando esta realidad, no solo en la academia,
sino también en mi práctica diaria, por el deseo de un mundo mejor. Estoy convencido que aún si en este momento somos
una minoría los que propugnamos por el principio de bienestar general, la
humanidad saldrá adelante ante los embates actuales de la ideología dominante.
Porque hay todo un ejército de personas que día a día se preparan para lograr
que el bienestar general sea otra vez el objetivo de cualquier estadista
minimamente honesto. Por lo que esta discusión es fundamental y necesaria para
romper las cadenas de las concepciones administrativas dominantes.
El
hecho de tener un cúmulo de experiencias, en el comando de empresas, asesoría,
educación, manejo de asuntos del estado, cooperativas, empresas de propiedad
social, experiencia política en gran parte de mi vida, además de ejercer el
periodismo escrito, en diarios y revistas, comentarista de televisión, además
de conferenciante en colegios, instituciones gremiales y profesionales,
instituciones militares, iglesias, productores etc., me dan una gama de
elementos para enjuiciar estos
temas de administración con cierta
propiedad y sobre todo, me guía, mi
deseo profundo de que Iberoamérica no solo sea el continente de la esperanza,
al decir de Su Santidad Juan Pablo II, sino que la esperanza se convierta
en realidad.
Les
doy la bienvenida para profundizar el dialogo y el estudio de los temas administrativos.
La administración como ciencia es el vehículo para el desarrollo.
Excelente aporte profesional pero sin obviar los aspectos más sistémicos de la Sociedad. Un honor conocer a Jorge Luis y apreciar sus grandes aportes.
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